Platos ÚnicosPettole de Santa Cecilia (buñuelos de Apulia)Pettole de Santa Cecilia, buñuelos tradicionales de Apulia hechos con harina, levadura y aceite: esponjosos y dorados, ideales para abrir las fiestas.Dificultad MediaPreparación 30 minutosCocción 5 minutosPorciones para 30 pettole Enviar × Facebook Twitter Email Pinterest Guardar Imprimir¿Alguna vez has deseado abrir la puerta de casa y dejarte envolver por un aroma festivo e inconfundible? Con la receta de las pettole de Santa Cecilia esta magia se hace realidad: suaves nubes doradas que, con su sabor sencillo y genuino, conquistan a mayores y pequeños y llevan a casa la alegría de compartir. Cada año, justo al amanecer del 22 de noviembre, la ciudad se despierta entre las notas de las pastorales y el aroma de las pettole ligeras y crujientes invade las calles, anticipando el calor de las fiestas. Estos buñuelos, nacidos de una masa hecha solo de harina y agua, esconden entre las burbujas de su levado una historia fascinante de esperas, música y dulces sueños de invierno.Saber cómo hacer pettole esponjosas es un arte que se transmite de generación en generación; el secreto está en el levado largo, un paso fundamental que permite a las pettole hincharse hasta quedar esponjosas por dentro y doradas por fuera. Su facilidad hace de estas pettole fritas fáciles una receta al alcance de todos, perfecta tanto para mesas rústicas como para los bufés de las fiestas. Puedes tomarlas simplemente saladas o dejarte tentar por la receta de las pettole dulces, espolvoreadas con azúcar, ideales si buscas un dulce capricho de invierno. Tampoco falta quien enriquece la masa de las pettole con aceitunas, tomates secos o hierbas aromáticas, creando variantes siempre nuevas para las ocasiones especiales.¿Buscas más ideas apetitosas para servir en tus fiestas? Echa un vistazo también a los Buñuelos de la abuela, a los Buñuelos de Carnaval o a los Buñuelos dulces de calabaza para descubrir nuevos sabores tradicionales. Y si te gusta la cocina regional, no te pierdas las Zeppole sardas, la receta original de la tradición o la sabrosa Leche frita.Sigue paso a paso el procedimiento para unas pettole doradas y déjate conquistar por el placer único de una tradición con aroma de fiesta: las pettole de Santa Cecilia para las fiestas son una promesa de convivencia que calienta el corazón y la mesa.Ingredientes para 30 pettole300 g de Harina 005 g de Levadura seca de panadería350 g de Agua5 g de Sal20 g de Aceite de Oliva Virgen ExtraPara freír:Aceite de Semilla de Girasol para freír al gustoPara servir:Sal Fino para la versión salada al gustoAzúcar blanco para la versión dulce al gustoCopiar Lista de IngredientesAbrir en AppProcedimientoPara preparar las pettole de Santa Cecilia, empieza echando en un bol grande la harina para pan sin gluten. Forma un pequeño hueco en el centro y añade la levadura seca de panadería. Vierte toda el agua tibia y mezcla enérgicamente con una cuchara de madera hasta integrar bien los ingredientes. La masa debe quedar muy blanda, casi como un rebozado fluido y no como una masa normal de pan.Añade en este punto la sal y el aceite de oliva virgen extra y sigue mezclando con la cuchara hasta incorporarlos perfectamente a la masa. La consistencia final debe ser la de un rebozado denso pero que se pueda verter.Cubre el bol con film transparente o con un paño limpio y deja levar la masa en un lugar templado y protegido de las corrientes de aire durante unas 2 horas, hasta que esté bien hinchada y haya doblado su volumen inicial.Pasado el tiempo de levado, calienta abundante aceite de girasol en una sartén de bordes altos o en una freidora. El aceite debe alcanzar una temperatura de unos 170 °C. Para comprobar si el aceite está listo, sumerge un trocito de masa: si sube enseguida a la superficie friendo, la temperatura es la correcta.Cuando el aceite esté bien caliente, baja un poco el fuego a nivel medio. Con ayuda de dos cucharas, toma pequeñas porciones de masa, no demasiado grandes, y déjalas caer con cuidado en el aceite hirviendo. Las pettole se hincharán enseguida formando bolitas irregulares.Fríe las pettole dándoles la vuelta con cuidado con una espumadera, por ambos lados, hasta que estén bien doradas y crujientes. Ten cuidado de no freírlas demasiado deprisa; si no, quedarán crudas por dentro.Escurre las pettole bien doradas sobre papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de aceite. En este punto puedes decidir cómo servirlas: para la versión salada, sálalas enseguida con una pizca de sal fina mientras todavía están calientes; para la versión dulce, pásalas por azúcar. Sirve tus pettole de Santa Cecilia todavía templadas para disfrutarlas al máximo. Por último, recuerda descargar nuestra App con contenido exclusivo y menos publicidad!Variantes y AlternativasEn la tradición de Apulia, las pettole de Santa Cecilia admiten numerosas variantes sabrosas. Para la versión salada puedes enriquecer la masa con trocitos de bacalao cocido, anchoas en salazón, ramilletes de coliflor hervidos, aceitunas negras deshuesadas o tomates secos picados. Para la versión dulce, además de con azúcar, puedes espolvorearlas con azúcar y canela o servirlas acompañadas de miel, vincotto de Apulia (mosto de uva cocido) o mermelada. Algunas variantes añaden una pizca de azúcar directamente a la masa base para que queden ligeramente dulces.ConsejosPara conseguir unas pettole perfectas es fundamental que la masa leve bien y doble su volumen: coloca el bol en un lugar templado, por ejemplo cerca de un radiador o dentro del horno apagado con la luz encendida. La temperatura del aceite es clave: si es demasiado baja, las pettole absorberán aceite y quedarán grasientas; si es demasiado alta, se quemarán por fuera y quedarán crudas por dentro. Fríe pocas pettole cada vez para mantener constante la temperatura del aceite. La masa debe ser muy blanda, casi como un rebozado: no te preocupes si parece demasiado líquida, es justo así como tiene que ser.ConservaciónLas pettole de Santa Cecilia están buenísimas recién hechas, calientes o templadas, cuando quedan crujientes por fuera y muy tiernas por dentro. Se pueden conservar a temperatura ambiente en un recipiente cerrado durante 1-2 días, pero pierden su característico crujiente. Antes de volver a servirlas, puedes calentarlas brevemente en el horno a 150 °C durante unos minutos.Comentarios ★ ★ ★ ★ ★ × 4 / 5 You need to enable JavaScript to vote Cancelar la respuesta Deja un comentario