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Mermelada de mandarinas

La mermelada de mandarinas es una preparación muy aromática, perfecta para el invierno: para el desayuno, para rellenar postres o con quesos.
Receta Mermelada de mandarinas
  • Dificultad Fácil
  • Preparación 30 minutos
  • Cocción 45 minutos
  • Porciones para 3 tarros

La mermelada de mandarinas es una preparación casera muy sencilla que te permitirá conservar los aromas y sabores de esta fruta típica del invierno, ligada sobre todo a las fiestas navideñas.

Preparar mermelada casera es la mejor y más auténtica forma de disfrutar de la fruta de temporada durante el mayor tiempo posible, ya sea para enriquecer el desayuno o para rellenar dulces sencillos de merienda como el Brazo de mermelada o las Espirales dulces de hojaldre.

Además, esta confitura de mandarinas, gracias al sabor cítrico de la fruta, es perfecta para acompañar una buena tabla de quesos, sobre todo curados, porque suaviza su sabor intenso gracias a los aceites esenciales que contienen las cáscaras de las mandarinas.

Pues sí, en la receta de la mermelada de mandarinas usaremos también las cáscaras, que primero se escaldan en agua hirviendo para que pierdan su regusto amargo, conservando todas sus notas aromáticas y su perfume.

El último ingrediente de nuestra receta es el zumo de limón, que suaviza el dulzor general de la confitura. Si quieres, también puedes aromatizar tu mermelada de mandarinas con especias de sabor navideño: así será un regalo perfecto para las fiestas.

Si, como a nosotros, te encantan las aromáticas mermeladas de cítricos, te recomendamos probar también la receta de la Mermelada de naranja y la de la Mermelada de limón: un chute de vitamina C lleno de sabor.

Y ahora, con la fruta a mano, enciende los fogones: preparemos juntos esta cremosa y sabrosa mermelada de mandarinas.

Ingredientes para 3 tarros

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Procedimiento

  1. Para preparar la mermelada de mandarinas, primero lava las mandarinas y pélalas. Pon las cáscaras en una olla, cúbrelas con agua y llévalas a ebullición. Déjalas cocer 1 minuto, luego escúrrelas y repite la operación una segunda vez. Así se eliminará el regusto amargo de las cáscaras.
  2. Ahora ocúpate de los gajos de las mandarinas: hazles un corte y quítales las pepitas, luego pásalos a una olla junto con las cáscaras cocidas. Tritura todo con una batidora de mano hasta obtener la consistencia deseada (lisa o más rústica).
  3. En este punto añade el azúcar y el zumo de limón y enciende el fuego. Cuece la mezcla a fuego lento durante unos 45 minutos y, cuando esté lista, pásala a los tarros esterilizados.
  4. Cierra los tarros con tapas nuevas y ponlos boca abajo sobre un paño para favorecer la formación del vacío natural.
  5. Cuando estén bien fríos, asegúrate de que la tapa, al presionarla en el centro, ya no haga el típico «clic-clac», señal de que se ha hecho el vacío, y guarda tus tarros de mermelada de mandarinas en la despensa. Por último, recuerda descargar nuestra App con contenido exclusivo y menos publicidad!

Variantes y Alternativas

Si quieres, puedes aromatizar la mermelada de mandarinas con distintas especias como la canela, los clavos de olor o la vaina de vainilla. Además, si la mermelada no la van a tomar niños, puedes enriquecerla también con un toque de licor.

Consejos

Para saber si tu mermelada de mandarinas está lista, haz la prueba del platito: mete un platito en el congelador unos diez minutos, luego vierte una cucharadita de mermelada en el centro e inclina el plato; si al enfriarse la mermelada cuaja enseguida, estará lista; si en cambio sigue líquida, necesitará más cocción.

Conservación

La mermelada de mandarinas envasada al vacío se conserva en la despensa hasta 3 meses desde su preparación. Una vez abierta, guárdala en el frigorífico y consúmela en 3-4 días.

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