Primeros PlatosLasaña napolitana de CannavacciuoloLasaña napolitana de Cannavacciuolo: láminas frescas, ricotta cremosa, albóndigas fritas y salsa de tomate, con toda la riqueza de la tradición.Dificultad MediaPreparación 1 horaCocción 1 hora y50 minutosPorciones para 4 personas Enviar × Facebook Twitter Email Pinterest Guardar ImprimirReceta de la lasaña napolitana de Cannavacciuolo: un verdadero homenaje a la abundancia y a la buena mesa, perfecta para compartir en los momentos de fiesta o en una comida de domingo especial. Imagina capas generosas de pasta fresca al huevo, sumergidas en un ragú sabroso y enriquecidas con la cremosidad de la ricotta, corazones fundentes de provola, albóndigas de ternera fritas, salami aromático, huevos duros y una lluvia de parmesano rallado: así se hace la lasaña napolitana de Cannavacciuolo, el conocido chef italiano, que lleva a la mesa todos los aromas y sabores de una tradición sin tiempo.Cada bocado de esta lasaña napolitana con albóndigas es un viaje entre texturas y aromas irresistibles: la salsa se une a la pasta en un abrazo envolvente, mientras que la ricotta aporta una suavidad increíble y el salami la enriquece con su sabor inconfundible. Con la combinación de ingredientes de la lasaña napolitana tradicional, el resultado es un primer plato de estructura rica y saciante, una auténtica explosión de sabores que te conquistará desde el primer bocado.Preparar la lasaña napolitana al horno es un verdadero ritual familiar: hacen falta tiempo y cuidado para conseguir esa maravillosa sucesión de capas de pasta, ragú y condimentos que se deshacen en la boca y convierten esta lasaña napolitana cremosa y fundente en la protagonista absoluta de cualquier comida de fiesta. Los huevos duros y las albóndigas, junto con la provola y el salami, son detalles que la elevan y la hacen diferente y mucho más rica que otras variantes regionales, como la clásica lasaña con ragú y ricotta.Si te gusta probar nuevas versiones de este plato icónico, déjate inspirar también por nuestra Lasaña de salchicha y friarielli, por la refinada Lasaña de otoño o por la delicada Lasaña de salmón. Pero si buscas la tradición más auténtica y quieres una verdadera lasaña para las fiestas, la lasaña rica con salami y provola según Cannavacciuolo sigue siendo la elección perfecta para celebrar las grandes ocasiones con sabor y pasión.Ingredientes para 4 personasPara la pasta:500 g de Masa de hojaldre para lasañaPara el condimento:100 g de Guisantes100 g de Ricotta bien escurrida100 g de Parmigiano Reggiano4 Huevos duros1 manojito de AlbahacaPara la salsa de tomate:500 g de Tomates pelados4 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen Extra1 diente de Ajo1 manojito de AlbahacaSal al gustoPimienta al gustoPara las albóndigas:100 g de Pulpa de ternera20 g de Parmigiano Reggiano1 YemaHarina 00 al gustoAceite de Oliva Virgen Extra al gustoSal al gustoPimienta al gustoCopiar Lista de IngredientesAbrir en AppProcedimientoPara preparar la lasaña napolitana de Cannavacciuolo, empieza por la salsa de tomate: pon los tomates pelados en un recipiente y tritúralos con cuidado con una batidora de mano; después pasa el puré obtenido por un colador para eliminar las semillas y conseguir una salsa lisa y aterciopelada.En una cazuela de bordes altos, dora el diente de ajo con el aceite de oliva virgen extra; después retira el ajo y vierte la salsa de tomate colada.Deja cocer la salsa al fuego hasta conseguir una consistencia densa y reducida; después salpimienta, apaga el fuego y deja que se enfríe.Aromatiza la salsa con la albahaca troceada, pásala a un bol y diluye en ella la ricotta bien escurrida de suero, mezclando hasta obtener una mezcla homogénea.Prepara las albóndigas: pon en un recipiente la carne picada de ternera con la yema y el parmesano rallado; después salpimienta y mezcla bien los ingredientes.Con las manos, forma muchas albóndigas pequeñas, pásalas por la harina y fríelas en abundante aceite de oliva virgen extra muy caliente hasta que estén bien doradas.Saca las albóndigas con una espumadera, escúrrelas sobre papel de estraza y resérvalas.Cuece los guisantes en agua hirviendo con sal, escúrrelos y pásalos a un bol pequeño; después pela los huevos duros y córtalos en trocitos.Escalda unos instantes las láminas de pasta fresca en agua hirviendo con sal; después escúrrelas con delicadeza y extiéndelas sobre un paño de algodón limpio para secarlas.Cubre el fondo de una fuente rectangular con un par de cucharadas de salsa de tomate y ricotta y coloca encima una capa de láminas al huevo.Cubre la pasta con más salsa de tomate y ricotta; después reparte los guisantes cocidos, las albóndigas fritas, los trocitos de huevo duro y un poco de parmesano rallado.Cubre con una segunda capa de láminas al huevo y continúa alternando capas de pasta y condimento hasta terminar todos los ingredientes.Reparte sobre la superficie de la última capa abundante salsa de tomate y ricotta, espolvorea con el parmesano rallado restante y hornea a 160 °C durante unos 50 minutos.Pasado el tiempo de cocción, saca la lasaña del horno y déjala reposar unos minutos a temperatura ambiente para que se asiente y sea más fácil cortarla.Corta la lasaña napolitana de Cannavacciuolo en porciones, repártela en los platos y sírvela bien caliente. Por último, recuerda descargar nuestra App con contenido exclusivo y menos publicidad!Variantes y AlternativasEn la versión tradicional napolitana, puedes enriquecer la lasaña con lonchas de salami napolitano o salchicha curada, repartidas entre las capas junto con las albóndigas. Si prefieres un sabor más intenso, puedes sustituir parte de la ricotta por provola dulce en dados. Para una variante más contundente, puedes preparar un auténtico ragú napolitano con carne de cerdo (costillas y salchichas) en lugar de las simples albóndigas de ternera. Hay quien añade también fiordilatte o scamorza ahumada para que la lasaña quede aún más fundente. Si no tienes tiempo de preparar la pasta fresca, puedes utilizar láminas de lasaña secas, pero recuerda cocerlas previamente siguiendo las indicaciones del envase.ConsejosPara una lasaña perfecta, es fundamental que la salsa de tomate esté bien reducida y espesa; si no, la lasaña quedará demasiado líquida. Asegúrate de que la ricotta esté bien escurrida de suero antes de diluirla en la salsa, para evitar que suelte demasiada agua durante la cocción. Las albóndigas deben ser pequeñas, del tamaño de una avellana, para repartirse de manera uniforme entre las capas. Si lo prefieres, puedes preparar la lasaña el día anterior y hornearla poco antes de servirla. Para una versión más rica, puedes añadir entre las capas provola ahumada en dados o mozzarella bien escurrida.ConservaciónPuedes conservar la lasaña napolitana de Cannavacciuolo en la nevera, bien cubierta con film transparente, durante 2-3 días como máximo. Antes de comerla, caliéntala en el horno a 160 °C durante unos 15-20 minutos. También puedes congelarla ya cocinada, dividida en raciones individuales, durante 1-2 meses; en ese caso, descongélala en la nevera y caliéntala como se indica.Comentarios ★ ★ ★ ★ ★ × 5 / 5 You need to enable JavaScript to vote Cancelar la respuesta Deja un comentario