Saltar al contenido

Tarta de pistacho

Tarta de pistacho: receta fácil con masa quebrada tierna y crema de pistacho, con el truco para que el corazón quede siempre cremoso.
Receta Tarta de pistacho
  • Dificultad Media
  • Preparación 30 minutos
  • Cocción 35 minutos
  • Porciones para 10 personas

La tarta de pistacho es un dulce cremoso y vistoso, ideal si te encanta el sabor intenso del pistacho y quieres preparar en casa un postre sencillo pero con efecto de pastelería. En esta receta, la base de masa quebrada encierra un relleno suave de crema de pistacho, aterciopelado y goloso, perfecto para servir al final de la comida, para una merienda especial o para una ocasión importante.

El secreto para una tarta de pistacho cremosa incluso después de hornearla es un paso sencillo pero muy eficaz: enfriar bien el relleno antes de meterla en el horno. Así la crema mantiene una consistencia suave y envolvente, sin secarse demasiado. La rejilla de masa quebrada de la superficie completa el dulce con el aspecto clásico de la tarta casera, mientras que el pistacho picado añade color, aroma y un agradable toque crujiente.

Fácil de preparar y práctica también con antelación, esta tarta con crema de pistacho se conserva bien varios días y es perfecta para cortar en porciones limpias y ordenadas. Siguiendo todos los pasos de la receta conseguirás una tarta aromática, equilibrada y llena de sabor, con un corazón verde irresistible que conquistará a todos desde el primer bocado.

Ingredientes para 10 personas

Copiar Lista de Ingredientes
Abrir en App

Procedimiento

  1. Para preparar la tarta de pistacho, empieza por la masa quebrada. Vierte la harina en un bol grande y añade la mantequilla fría en trocitos. Aplástala con un tenedor o con los dedos hasta incorporarla por completo a la harina y obtener una mezcla arenosa.
  2. Añade el azúcar, la vainillina, el huevo entero, la yema, la levadura y la pizca de sal. Con un tenedor, bate los huevos incorporando poco a poco los demás ingredientes; después amasa a mano, primero en el bol y luego sobre la superficie de trabajo, hasta formar una bola de masa lisa y homogénea.
  3. Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar en la nevera durante 30 minutos. Mientras tanto, engrasa bien con mantequilla un molde para tarta de 24 cm, preferiblemente desmontable.
  4. Pasado el tiempo de reposo, extiende ¾ de la masa sobre una hoja de papel de horno ligeramente enharinada, con un grosor de unos 4–5 mm y un tamaño algo mayor que el del molde. Enróllala en el rodillo y pásala al molde, haciendo que se adhiera bien a la base y a los bordes. Elimina la masa sobrante con un cuchillo pequeño y pincha el fondo con un tenedor.
  5. Vierte la crema de pistacho sobre la base de masa y nivélala de manera uniforme. Baja ligeramente los bordes de la tarta hasta el nivel de la crema.
  6. Con la masa restante y los recortes, saca 6 tiras de aproximadamente 1 cm de ancho y colócalas sobre la crema formando una rejilla. Mete la tarta en el congelador durante 30 minutos (o en la nevera durante 1 hora y media), para que la crema se enfríe bien: este es el secreto para que siga cremosa incluso después de la cocción.
  7. Precalienta el horno convencional a 170 °C. Hornea la tarta en la parte baja del horno durante 35 minutos. En los últimos 10 minutos, cúbrela con una hoja de papel de aluminio para evitar que la superficie se dore demasiado.
  8. Saca la tarta del horno y déjala enfriar por completo antes de desmoldarla. Decora la superficie con abundante pistacho picado y sirve. ¡Tu tarta de pistacho está lista! Por último, recuerda descargar nuestra App con contenido exclusivo y menos publicidad!

Variantes y Alternativas

Para una versión todavía más cremosa y alta, sustituye la crema para untar por una crema pastelera de pistacho: prepara una crema pastelera con 500 ml de leche entera, 100 g de azúcar, 30 g de harina, 30 g de fécula de patata, 4 yemas y una pizca de sal, y después mezcla con ella 180 g de crema de pistacho para untar. Vierte la crema en una fuente, cúbrela con film a contacto y déjala enfriar aproximadamente 1 hora antes de usarla. Con esta variante no hace falta bajar los bordes de la masa quebrada ni congelar la tarta antes de hornearla: podrás meterla directamente en el horno.

Consejos

El secreto para que la crema de pistacho quede siempre suave y cremosa después de la cocción es enfriarla en el congelador (30 minutos) o en la nevera (1 hora y media) antes de hornear. Así la crema se mantendrá fría durante los primeros minutos de cocción y no se secará. Cubre la tarta con papel de aluminio en los últimos 10 minutos para evitar que la rejilla de masa se oscurezca demasiado. También puedes preparar la masa quebrada con la amasadora planetaria y el accesorio de pala (gancho K), incorporando los ingredientes en el mismo orden.

Conservación

La tarta de pistacho se conserva a temperatura ambiente durante 3 días, cubierta con film transparente o papel de aluminio. Se puede congelar, preferiblemente ya cortada en porciones, bien envuelta en film.

Comentarios