PostresRoscos de vinoRoscos andaluces de harina tostada, manteca de cerdo y vino dulce de Málaga, con ajonjolí y anís y rebozados en azúcar glas.Dificultad FácilPreparación 30 minutosCocción 30 minutosPorciones para unos 20 roscos Enviar × Facebook Twitter Email Pinterest Guardar ImprimirLos roscos de vino son rosquillas horneadas de harina tostada, manteca de cerdo y vino dulce, perfumadas con ajonjolí y anís en grano y rebozadas en azúcar glas, que les da su aspecto nevado. Son típicos de Andalucía, sobre todo de la provincia de Málaga, donde se hacen con el moscatel o el Pedro Ximénez de la tierra, y se preparan también en algunas zonas de La Mancha.Son de la familia de los mantecados y los polvorones, con los que comparten la harina tostada y la manteca, pero su masa es más firme y menos arenosa, y la forma de rosco, con un agujero en el centro, los distingue a primera vista. En diciembre se hacen en casa y en los obradores, y se sirven en la bandeja de dulces de Nochebuena y Navidad junto al turrón y el mazapán.Ingredientes para unos 20 roscos300 g de Harina 00 o harina de trigo común40 g de Semillas de Sésamo ajonjolí70 g de Azúcar glas1 cucharadita de Anís en grano (matalahúva)1/2 cucharadita de Canela molida1 cucharadita de Ralladura de Naranja110 g de Manteca de cerdo a temperatura ambiente120 ml de Vino dulce moscatel o Pedro XiménezPara rebozar:100 g de Azúcar glasCopiar Lista de IngredientesAbrir en AppProcedimientoPon la harina en una sartén amplia o una cazuela de fondo grueso, a fuego medio-bajo, y tuéstala de 10 a 15 minutos sin dejar de remover con una cuchara de madera, para que no se queme por debajo. Está lista cuando tiene un color beis claro, como la arena, y huele a galleta. Pásala a una bandeja y deja que se enfríe por completo.Si el ajonjolí está crudo, tuéstalo en la misma sartén, sin grasa, 2 o 3 minutos, hasta que se dore un poco. Tamiza la harina fría en un bol grande, para deshacer los grumos que se forman al tostarla, y añade el ajonjolí, los 70 g de azúcar glas, el anís en grano, la canela y la ralladura de naranja. Mezcla bien.Incorpora la manteca de cerdo blanda y el vino dulce. Mézclalo primero con un tenedor, hasta que parezca una miga húmeda, y después con las manos, apretando, hasta formar una bola compacta. No la amases: basta con que quede unida. Si se desmorona mucho, añade una cucharada más de vino.Precalienta el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo y sin ventilador, y forra una bandeja con papel de horno. Estira la masa entre dos hojas de papel de horno hasta un grosor de 1 a 1,5 cm; si se agrieta por los bordes, apriétalos con las manos y sigue estirando.Corta discos con un cortapastas redondo de unos 6 cm y haz un agujero en el centro de cada uno con otro de 2 cm, o con la boquilla ancha de una manga pastelera. Coloca los roscos en la bandeja, separados un par de centímetros. Junta los recortes, vuelve a estirarlos y corta más.Hornea los roscos de 12 a 15 minutos, hasta que estén apenas dorados por la base y los bordes. Sácalos y déjalos 5 minutos en la bandeja sin tocarlos: recién hechos son muy frágiles.Pon el azúcar glas de rebozar en un plato hondo y pasa por él los roscos, uno a uno y todavía templados, por todos los lados, hasta que queden bien blancos. Déjalos enfriar del todo sobre una rejilla antes de guardarlos. Por último, recuerda descargar nuestra App con contenido exclusivo y menos publicidad!Variantes y AlternativasCon aceite de oliva: muchas casas andaluzas cambian la manteca por unos 90 ml de aceite de oliva virgen extra suave, frito antes con una cáscara de limón y el anís; salen algo más crujientes. Hay quien añade a la masa una cucharada de aguardiente o de anís dulce, o ralladura de limón en lugar de naranja.ConsejosHarina bien tostada y fría: al tostarla pierde humedad y da a los roscos esa textura que se deshace en la boca. Si se usa todavía caliente, funde la manteca y la masa queda grasienta.No los hornees de más: con dos o tres minutos de más salen duros. Si en cambio se rompen al tocarlos una vez fríos, a la masa le faltaba manteca.El vino: un moscatel o un Pedro Ximénez de Málaga les da el sabor de los de siempre, pero sirve cualquier vino dulce de calidad.ConservaciónEn una lata o un tarro de cristal hermético, en un lugar fresco, seco y sin luz, se conservan de 2 a 3 semanas. Con los días el sabor del vino y del anís se nota más.Comentarios ★ ★ ★ ★ ★ × 4 / 5 You need to enable JavaScript to vote Cancelar la respuesta Deja un comentario