Primeros PlatosLasaña de salmón y gambasLasaña de salmón y gambas, cremosa, con pasta fresca al huevo, bechamel suave y relleno de pescado. Perfecta para las fiestas: se prepara con antelación.Dificultad MediaPreparación 30 minutosCocción 45 minutosPorciones para 6 personas Enviar × Facebook Twitter Email Pinterest Guardar ImprimirLa lasaña de salmón y gambas es un primer plato de pescado al horno, cremoso y refinado, capaz de convertir un domingo cualquiera en un pequeño acontecimiento y de estar a la altura de las ocasiones importantes, de la Nochebuena a la comida de cumpleaños.Nace del encuentro entre dos tradiciones italianas muy arraigadas: la de Emilia, con la pasta fresca al huevo estirada muy fina, y la marinera de las pastas al horno con marisco y pescado ahumado, extendida por toda la costa del Adriático y del Tirreno a partir de los años ochenta, cuando el salmón ahumado entra de forma estable en la cocina doméstica italiana.El resultado es un plato que parece elaborado, pero que en realidad pide pocos gestos bien medidos: una bechamel suave y con poca sal, gambas marcadas en la sartén solo el tiempo justo para que se pongan rosadas, salmón ahumado cortado en tiras finas y una lluvia de parmesano que une cada capa.Ingredientes para 6 personasPara la pasta fresca al huevo:300 g de Harina 00 tamizada3 Huevos medianos, a temperatura ambiente1 pizca de Sal FinoPara la bechamel:700 ml de Leche entera70 g de Mantequilla70 g de Harina 00Sal Fino (poca) al gustoNuez moscada al gusto1 pizca de Pimienta BlancaPara el relleno:500 g de Camarones peso ya peladas, frescas o congeladas250 g de Salmón Ahumado en tiras finas70 g de Parmigiano ReggianoAceite de Oliva Virgen Extra al gustoPerejil al gustoSal Fino al gusto1/2 de Corteza de LimónCopiar Lista de IngredientesAbrir en AppProcedimientoPara preparar la lasaña de salmón y gambas, empieza por la pasta fresca al huevo. Pon la harina sobre la tabla de amasar formando el clásico volcán, casca los huevos en el centro y añade una pizca de sal. Empieza a trabajar con un tenedor, recogiendo la harina de los bordes, y sigue después largo rato con las manos hasta obtener una masa seca, firme y elástica. Envuélvela en film transparente y déjala reposar a temperatura ambiente durante 30 o 40 minutos. Si has elegido las placas ya hechas, sáltate este paso.Pasado el reposo, estira la masa con el rodillo o con la máquina de pasta, reduciendo el grosor en cada pasada hasta conseguir una lámina fina y uniforme. Corta rectángulos de unos 12×20 cm y déjalos reposar unos minutos extendidos sobre la superficie de trabajo.Lleva a ebullición una olla grande de agua con sal y añade una cucharada de aceite de oliva virgen extra para evitar que las láminas se peguen entre sí. Escalda los rectángulos de pasta durante un minuto, unos pocos cada vez; después sácalos con una espumadera y pásalos enseguida por agua fría. Extiéndelos sobre un paño limpio hasta el momento de montar la lasaña.Ocúpate ahora de las gambas. Si las usas frescas, quítales la cabeza y el caparazón, retira el intestino con un palillo deslizándolo a lo largo del lomo, enjuágalas y sécalas con papel absorbente. Si prefieres las congeladas, deja que se descongelen por completo y sécalas bien.Calienta un chorrito de aceite de oliva virgen extra en una sartén grande y saltea las gambas a fuego vivo unos pocos segundos, justo el tiempo de que se pongan rosadas. Rectifica de sal, añade si quieres un poco de ralladura de limón y pásalas a un bol. Corta después el salmón ahumado en tiras más o menos finas y resérvalo junto con las gambas.Pasa a la bechamel. Calienta la leche en un cazo sin que llegue a hervir. En otro cazo derrite la mantequilla a fuego bajo, añade la sal, la nuez moscada y la pimienta blanca, aparta del fuego e incorpora la harina mezclando con las varillas para evitar que se formen grumos.Vuelve a poner el cazo al fuego y sigue removiendo hasta que el roux tome un ligero color dorado; después vierte la leche caliente en forma de hilo, trabajando con energía con las varillas. Cuece hasta que hierva para conseguir la densidad adecuada. Deja la bechamel más bien suave de sal, porque el salmón ahumado ya es sabroso de por sí, y un poco más fluida si has elegido placas ya hechas sin escaldar.Monta la lasaña en una fuente de horno mediana, para 6 personas. Unta el fondo con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una capa fina de bechamel, y coloca la primera capa de pasta. Continúa con más bechamel, una lluvia de parmesano rallado, una parte del salmón y de las gambas y otra cucharada de bechamel para cerrar.Sigue alternando las capas en el mismo orden hasta llenar la fuente, terminando con bechamel y parmesano. Hornea en horno convencional a 200 °C durante 30 minutos, o en horno con ventilador a 190 °C durante el mismo tiempo, hasta que la superficie esté dorada y ligeramente gratinada.Saca la lasaña de salmón y gambas del horno y déjala templar 5 o 10 minutos antes de cortarla, para conseguir porciones compactas y bien definidas. Termina con un puñado de perejil fresco picado y llévala a la mesa. Por último, recuerda descargar nuestra App con contenido exclusivo y menos publicidad!Variantes y AlternativasPara una versión sin gluten, sustituye la harina de la pasta y la de la bechamel por un preparado específico para pasta fresca y por almidón de arroz o maicena, reduciendo un poco la cantidad de espesante. Si buscas una bechamel más ligera, puedes hacerla con leche semidesnatada y aceite de oliva virgen extra en lugar de mantequilla, o prepararla sin lactosa con leche sin lactosa y margarina vegetal. En cuanto al relleno, puedes enriquecer las capas con calabacín en juliana salteado en la sartén o con puerros pochados, que suavizan el punto salado del salmón con una nota dulce. Si sustituyes las gambas por colas de gamba roja o por vieiras, conseguirás una versión más elegante para las grandes ocasiones, mientras que una cucharada de robiola o de stracchino, quesos frescos cremosos italianos, fundida en la bechamel la hará aún más cremosa. Si te gustan los contrastes, prueba a perfumar la bechamel con ralladura de limón y a terminar la superficie con pan rallado mezclado con parmesano para conseguir una costra crujiente.ConsejosEl secreto de esta lasaña está en la bechamel, que debe quedar suave y con poca sal: pruébala siempre antes de montar, teniendo en cuenta que el salmón ahumado y el parmesano aportarán mucho sabor salado. Si usas placas de lasaña ya hechas sin escaldarlas, haz la bechamel bastante más fluida, porque durante la cocción la pasta seca absorbe una buena cantidad de líquido y el resultado podría quedar seco. No prolongues la cocción de las gambas en la sartén más allá de los pocos segundos indicados: terminarán de hacerse en el horno y un exceso de fuego las volvería gomosas. El salmón ahumado, en cambio, no se cocina nunca aparte, sino que se coloca crudo entre las capas, así conserva su suavidad. Puedes preparar la lasaña con varias horas de antelación y guardarla tapada en la nevera, para hornearla solo en el último momento: ganarás tranquilidad y el plato ganará consistencia. Por último, resiste la tentación de cortarla recién salida del horno, porque la pausa de 5 o 10 minutos es lo que permite que las capas se asienten.ConservaciónLa lasaña de salmón y gambas se conserva en la nevera, tapada con film transparente o en un recipiente hermético, como máximo 2 días: al tratarse de una preparación con pescado, conviene no superar este límite. Caliéntala en el horno a 160 °C durante unos diez minutos, mejor cubierta con papel de aluminio en la primera parte, para que la superficie no se seque. Puedes congelarla tanto cruda, ya montada en la fuente, como cocida, preferiblemente en raciones individuales o para dos personas: así tendrás siempre listo un primer plato completo para regenerar directamente en el horno, sin descongelarlo antes. Si decides congelarla, usa gambas frescas que no se hayan congelado antes. La bechamel que sobre se conserva en la nevera hasta 2 días con film transparente en contacto.Comentarios ★ ★ ★ ★ ★ × 5 / 5 You need to enable JavaScript to vote Cancelar la respuesta Deja un comentario