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Hallacas venezolanas

Masa de maíz con onoto rellena de guiso de res, cerdo y gallina, envuelta en hoja de plátano y hervida: el plato de la Navidad venezolana.
Receta Hallacas venezolanas
  • Dificultad Difícil
  • Preparación 4 horas
  • Cocción 3 horas y30 minutos
  • Porciones para unas 30 hallacas (una tanda familiar)

La hallaca es el plato de la Navidad venezolana: una capa fina de masa de maíz teñida con onoto (achiote), rellena de un guiso de res, cerdo y gallina y adornada con pimiento, aceitunas, pasas y almendras, envuelta en hojas de plátano, atada con pabilo y hervida. Al abrirla en el plato, la hoja deja ver una masa amarilla y brillante que esconde el guiso.

Su historia resume el mestizaje del país: el maíz y el onoto indígenas, la hoja de plátano y las carnes, aceitunas, alcaparras y pasas que llegaron con los españoles. Cada región tiene su versión: la caraqueña, la de esta receta, lleva un guiso agridulce con vino y papelón; la andina añade garbanzos. En diciembre las familias dedican uno o dos días a hacerlas en cadena, con tareas repartidas entre todos.

Se comen en Nochebuena y en Nochevieja con pan de jamón, pernil y ensalada de gallina, y se regalan a amigos y vecinos.

Ingredientes para unas 30 hallacas (una tanda familiar)

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Procedimiento

  1. Pon la gallina en una olla grande con el agua y sal, llévala a ebullición, retira la espuma y cuécela a fuego suave, tapada, alrededor de 1 hora y media, hasta que esté tierna. Sácala, deja que se temple, quítale la piel y los huesos y pica la carne en trocitos. Cuela el caldo y resérvalo: necesitarás unos 2 litros entre el guiso y la masa.
  2. Calienta el aceite con las semillas de achiote a fuego muy bajo de 3 a 4 minutos, sin que llegue a humear, hasta que tome un color rojo anaranjado intenso. Apaga, deja reposar 10 minutos y cuélalo. No dejes que el onoto se queme: amargaría las hallacas.
  3. Cuece por separado la carne de res y la de cerdo en un poco del caldo, unos 20 minutos cada una, sin que lleguen a ablandarse del todo, y escúrrelas. En un caldero grande calienta 6 cucharadas del aceite onotado y sofríe la cebolla y el ajo a fuego medio hasta que estén transparentes. Añade el puerro y el cebollín y cocina 5 minutos; luego el pimiento picado y el ají dulce, 5 minutos más.
  4. Incorpora las carnes de res y cerdo y la gallina picada y mezcla bien. Añade el tomate, las alcaparras, la salsa inglesa, el vinagre, el marsala y la panela y salpimienta. Cuece a fuego suave unos 40 minutos, removiendo con una paleta de madera y añadiendo caldo si se seca. Disuelve la harina de maíz en un vaso de caldo frío, incorpórala y cuece 10 minutos más: el guiso tiene que quedar espeso, sin caldo suelto, y bien sazonado, porque la masa lo suaviza.
  5. Extiende el guiso en bandejas para que se enfríe deprisa y guárdalo tapado en la nevera hasta el día siguiente. Prepara los adornos: asa los pimientos enteros en el horno o sobre la llama hasta que la piel se ennegrezca, pélalos y córtalos en tiras; pon los aros de cebolla en agua fría.
  6. Limpia las hojas de plátano con un paño húmedo, quítales la vena gruesa del borde y pásalas unos segundos por la llama o por agua hirviendo para que se ablanden y no se rompan. Córtalas en 30 piezas grandes de unos 30 x 35 cm, 30 más pequeñas de unos 20 x 25 cm para el segundo envoltorio y 30 tiras para ajustar.
  7. Pon la harina de maíz en un recipiente amplio con la sal, la manteca y 150 ml del aceite onotado y ve añadiendo caldo tibio poco a poco, de 1,2 a 1,5 litros, mientras amasas con las manos, hasta obtener una masa suave, de color amarillo anaranjado, que no se agriete al aplastarla. Forma unas 30 bolas iguales de unos 90 g y tápalas con un paño.
  8. Unta con aceite onotado el centro de una hoja grande, pon encima una bola de masa y aplánala con los dedos, o entre dos plásticos con un plato, en un círculo muy fino de unos 25 cm. Pon en el centro 2 o 3 cucharadas de guiso frío y encima los adornos: dos tiras de pimiento, un aro de cebolla escurrido, dos aceitunas, unas pasas y dos almendras.
  9. Dobla la hoja por el lado largo para que los bordes de la masa se junten y cubran el relleno, y vuelve a doblar sobre sí misma; dobla luego los extremos hacia dentro, formando un rectángulo. Envuélvela con una hoja pequeña, ajusta con una tira y átala con pabilo o hilo de cocina, dando dos vueltas en cada dirección, como un paquete.
  10. Hierve las hallacas por tandas en una olla grande con agua abundante con sal, completamente cubiertas, 1 hora desde que el agua vuelve a hervir. Sácalas, escúrrelas de pie y deja que se enfríen. Para servirlas, caliéntalas 20 minutos en agua hirviendo, córtales el hilo y ábrelas en el plato, sobre su hoja. Por último, recuerda descargar nuestra App con contenido exclusivo y menos publicidad!

Variantes y Alternativas

La hallaca andina lleva garbanzos y se rellena con el guiso crudo, que se cuece dentro de la hoja. Muchas familias caraqueñas añaden a los adornos tiras de tocino o de cerdo y de pechuga de pollo, o unas alcaparras enanas, y hay quien sustituye la manteca de la masa por aceite onotado.

Consejos

Reparte el trabajo en dos días: el primero, la gallina, el caldo y el guiso; el segundo, las hojas, la masa y el armado, mejor entre varias personas en cadena. El guiso debe quedar espeso y bien sazonado: si está líquido, moja la masa y la hallaca se abre. Extiende la masa lo más fina posible, casi transparente. Calienta el aceite con el onoto a fuego muy bajo: si se quema, las hallacas amargan.

Conservación

Una vez hervidas y frías, las hallacas se conservan en la nevera hasta 1 semana y en el congelador hasta 3 meses. Se calientan sin abrirlas en agua hirviendo, 20 minutos si están refrigeradas y unos 30 si están congeladas. Enfría el guiso deprisa y guárdalo siempre en frío: un guiso que pasa horas tibio fermenta.

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